Normativa para la ropa ignífuga en el trabajo

Determinadas actividades se realizan bajo unas condiciones de riesgo elevadas para la salud de las personas. Es el caso de bomberos, trabajadores de fundición, manipulación de explosivos, soldadores, personal de la industria

 eléctrica... Todos ellos deben llevar unos EPI especiales que los protejan de posibles accidentes que puedan ocurrir en la realización de su actividad laboral. La normativa sobre ropa ignífuga es la que establece cuáles deben ser los requisitos que deben tener estas prendas. Veamos en qué consisten y qué características deben llevar estos equipos de protección.

Qué es la ropa ignífuga

La ropa ignífuga es el conjunto de prendas que se utilizan para proteger a las personas ante una breve exposición a las llamas o a algunos de los diferentes tipos de calor existentes. Deben llevarse en todo tipo de trabajos donde existan estos riesgos y tiene que estar fabricada de acuerdo a su normativa existente.

normativa ropa ignífuga

Es importante recalcar que la ropa de protección contra el calor y el fuego no está pensada para proteger ante una exposición prolongada a las llamas, sino que debe fabricarse para evitar las posibles quemaduras ocasionales que pueden sufrir los trabajadores en la realización de su actividad laboral. Dicho de otra forma, se puede decir que es una ropa retardante al fuego.

Dentro de las prendas protectoras contra el calor y el fuego, la normativa establece diferentes distinciones en función del tipo de actividad. Así, hay legislación específica para la ropa ignífuga, la de trabajo antiestática y para la de los soldadores. Todas ellas protegen contra los tres tipos de calor existentes (radiante, conductivo y convectivo), así como a las salpicaduras que puedan producirse.

Características de la ropa de trabajo ignífuga

La normativa sobre ropa ignífuga destaca que este tipo de prendas debe ser fabricado a partir de materiales flexibles y deben cubrir ciertas partes del cuerpo como pueden ser el cuello, las piernas, los brazos, el torso, etc., exceptuando las manos, la cabeza y los pies.

Ahora que sabemos qué es la ropa ignífuga, es importante conocer que deberá tener las siguientes características:

  • Estos trajes especiales no deben ser combustibles y tienen que resistir el calor por fuentes radiantes y convectivas, a la toxicidad, a la transparencia de humos, mantener la integridad y la resistencia y, además, deben ser cómodos para permitir la libertad de movimientos en las personas.
  • La ropa de protección contra el calor y el fuego tendrá que estar diseñada para permitir un solape entre el pantalón y la chaqueta, independientemente de la posición y de los diferentes movimientos que pueda realizar el trabajador.
  • En el caso de que hubiera accesorios rígidos que atraviesen el material externo, estos no deberán quedar expuestos en la superficie interior del traje.

Normativa sobre la ropa ignífuga en el trabajo

La normativa sobre ropa ignífuga es la EN ISO 11612:2010, que especifica todas las características citadas anteriormente. Además, establece las propiedades de protección que deben tener las prendas, así como las de los tejidos y accesorios ante el calor y la llama.

Los equipos de protección ignífugos deberán llevarlos todas aquellas personas que trabajen en actividades expuestas a contactos con calor, llamas, salpicaduras de electricidad o de material fundido.

Por otro lado, la ropa de trabajo antiestática está regulada por la EN 1149-5 y establece que su función principal debe ser la disipación de las cargas electrostáticas que pueden originarse en determinadas condiciones laborales. Estas prendas serán de uso obligatorio en actividades donde se manipulen sustancias explosivas, o donde haya formación de polvos finos o gases que puedan ser combustibles.

Por último, existe una normativa específica para la ropa de trabajo para soldadores, la EN ISO 11611. Esta acredita la protección de los trabajadores frente a contactos breves con el fuego, a la formación de chispas y a reducir los posibles riesgos derivados de una descarga en casos de que se produzcan contactos accidentales con fuentes eléctricas.

Tipos de ropa ignífuga

La normativa sobre ropa ignífuga EN ISO 11612:2010 establece dos tipos para este tipo de EPI:

  • Categoría II: Estos tipos deben usarse en aquellos ambientes calurosos donde se prevean temperaturas ambientes inferiores a los 100º.
  • Categoría III: Diseñados para temperaturas ambientes que superan los 100º, con o sin llamas, radiación infrarroja o extensas proyecciones de material fundido.

Por su parte, la ropa de trabajo para soldadores, regulada por la EN ISO 11611 se clasifica en los siguientes tipos:

  • Clase 1: Destinada a la protección en aquellos trabajos donde se utilicen técnicas de soldadura menos peligrosas.
  • Clase 2: Protegen a la persona en soldaduras clasificadas como peligrosas al tener un riesgo mayor de exposición a las chispas y al calor.

Hay que destacar, también, los complementos ignífugos existentes, como la ropa interior. Estos deben cumplir los requerimientos exigidos en la normativa, ya que las prendas ordinarias contienen elementos o materiales que pueden ser inflamables o generar una acumulación electrostática.

Todos estos tipos de prendas deben cumplir la normativa sobre ropa ignífuga para que la protección de los trabajadores sea adecuada y puedan efectuar, al mismo tiempo, su actividad laboral de forma cómoda y eficaz.

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